Ciudad de México, México.– En una ceremonia celebrada en el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca, el presidente Donald Trump anunció medidas drásticas para cambiar el rumbo de la política comercial de Estados Unidos.

En lo que calificó como un “Día de la Liberación”, Trump presentó una serie de aranceles recíprocos destinados a castigar a los socios comerciales que, según él, han “estafado” a la economía estadounidense durante décadas. Los nuevos aranceles buscan reequilibrar las relaciones comerciales y fortalecer la industria nacional.
El golpe a los autos importados
Una de las medidas más impactantes anunciadas por el mandatario es un impuesto del 25 por ciento sobre todos los automóviles importados a Estados Unidos, aunque aún no se ha pronunciado sobre las autopartes.
Este arancel se implementará inmediatamente, lo que afectará a una variedad de industrias, desde la automotriz hasta la manufacturera. Si bien no se especificaron detalles sobre la afectación a las autopartes, la decisión es vista como una amenaza para los fabricantes internacionales que dependen de la exportación a Estados Unidos.

El impacto inmediato fue notable: el valor del dólar cayó en los primeros minutos tras el anuncio, mientras que las bolsas de valores terminaron el día en alza, posiblemente debido a la reacción favorable de algunos sectores del mercado a la política proteccionista de Trump.
Incertidumbre y temores económicos
Los nuevos aranceles generaron preocupación entre los inversionistas, quienes temen que puedan acelerar la inflación, reducir el gasto de los consumidores y frenar el crecimiento de la economía estadounidense. La posibilidad de una guerra comercial global ha mantenido la volatilidad en los mercados financieros, con especulaciones sobre cómo afectarán estas políticas a las relaciones comerciales internacionales.
Trump, sin embargo, se mostró confiado en su enfoque y aseguró que las tarifas son necesarias para “terminar con los abusos” que Estados Unidos ha sufrido durante años a manos de países como China, la Unión Europea y Japón.
Aranceles universales y el impacto en las principales economías

Además de los gravámenes específicos sobre los autos, Trump anunció un arancel base del 10 por ciento que se aplicará a todos los países, con medidas adicionales para naciones clave. China, por ejemplo, se enfrentará a un 44 por ciento de arancel, sumado al 20 por ciento ya impuesto.
A la Unión Europea se le aplicará un 20 por ciento, mientras que Japón verá un arancel del 24 por ciento y la India del 26 por ciento. El Reino Unido también se verá afectado, con un arancel del 10 por ciento, lo que sorprendió a muchos, dado que Estados Unidos tiene un superávit comercial con la nación británica.
“El día en que la industria de Estados Unidos volvió a nacer”
En su discurso, Trump destacó que este es el “día de la liberación” que tanto se había esperado, afirmando que durante más de 50 años, otros países se han enriquecido a costa de Estados Unidos. El presidente reiteró que los aranceles permitirán recuperar el control de la economía nacional y fortalecer a la clase trabajadora estadounidense. En este contexto, señaló que “la era de oro de Estados Unidos está de regreso”, con un futuro prometedor para la industria y el empleo en el país.
Una medida con antecedentes
Este no es el primer paso de Trump hacia el proteccionismo. En su primer mandato, las tarifas implementadas por el gobierno estadounidense han sido una pieza clave de su política comercial. La Casa Blanca publicó recientemente un informe que destaca los beneficios de los aranceles, señalando que estas medidas han fortalecido la economía, reactivado la manufactura y reducido las importaciones de países como China.
Un estudio de 2024 respaldó la efectividad de estas políticas, señalando que los aranceles promovieron la relocalización de industrias clave, como la producción de acero, y generaron inversiones significativas en nuevas instalaciones, creando miles de empleos directos. Además, la implementación de un arancel global del 10 por ciento podría generar un crecimiento económico sustancial, estimado en 728 mil millones de dólares, con la creación de 2.8 millones de empleos.