Ciudad de México, México.– En los últimos días, una ola de desinformación ha circulado en las redes sociales sobre una supuesta pandemia de VIH, asegurando que el virus está causando un brote descontrolado en países como México, Venezuela y Colombia.

Sin embargo, lo que realmente está sucediendo no es una pandemia, sino una malinterpretación de datos y proyecciones hechas por expertos internacionales.
La conferencia de UNAIDS: lo que realmente se dijo
La confusión comenzó después de una conferencia organizada por el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida (UNAIDS), en la que su directora, Winnie Byanyima, habló sobre las consecuencias de los recortes de financiamiento por parte de Estados Unidos a programas de salud mundial.

Según Byanyima, si estos recortes continúan, podrían llevar a un aumento de 2,000 nuevas infecciones diarias de VIH a nivel global, así como un aumento significativo de muertes relacionadas con el SIDA. Esto, sin embargo, no equivale a declarar una pandemia, sino a resaltar el impacto negativo de la falta de recursos.
El financiamiento estadounidense representa una porción significativa de la ayuda mundial contra el VIH, y su corte podría afectar a millones de personas que dependen de tratamientos retrovirales y servicios de salud esenciales. Según las proyecciones de UNAIDS, la falta de financiación podría resultar en 6.4 millones de muertes por SIDA en los próximos cuatro años.
El caso de México: malinterpretación de las cifras

En México, la situación es similar. Recientemente, en redes sociales se han viralizado publicaciones que aseguran que el país está experimentando un “brote” de VIH, con cifras infladas que distorsionan la realidad.
Por ejemplo, se afirma que en Nuevo León y Oaxaca hay miles de nuevos casos de VIH, cuando en realidad las cifras oficiales del Sistema de Vigilancia Epidemiológica de VIH de la Secretaría de Salud muestran que el número de nuevos diagnósticos es mucho más bajo. En 2024, Nuevo León reportó 440 nuevos casos de VIH, mientras que Oaxaca tuvo 568.
Es importante destacar que, aunque las cifras acumuladas de casos de VIH pueden parecer alarmantes, el porcentaje de la población afectada en México es mínimo. En el país, solo el 0.13% de la población vive con VIH. Además, el tratamiento antirretroviral disponible hoy en día permite a las personas con VIH llevar una vida saludable, lo que ha transformado la enfermedad en una condición manejable.
La pandemia de estigmas: VIH y discriminación
Aunque el virus no representa una amenaza pandémica, el VIH sigue siendo un tema rodeado de estigmas y desinformación. A lo largo de los años, los mitos y prejuicios sobre la transmisión del virus han aumentado el miedo y la discriminación hacia las personas que viven con VIH. Según la Encuesta Nacional sobre Discriminación (ENADIS 2022), el 28.7% de la población mexicana cree que convivir con personas que viven con VIH es un riesgo, un estigma que sigue siendo prevalente especialmente entre los adultos mayores y las personas de 30 a 59 años.
El miedo y la discriminación pueden obstaculizar la detección temprana y el tratamiento adecuado, lo que pone en riesgo a más personas. Sin embargo, con el acceso a tratamientos efectivos como los antirretrovirales (TAR) y la profilaxis preexposición (PrEP), el riesgo de transmisión del VIH puede reducirse considerablemente.